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La Coctelera

EL ALMA COMO SOMBRA Y REFLEJO

DEFINICIÓN

Se trata de realizar una propuesta plástica procesual (instalación), que relacione la desaparición por la liberación de segregaciones corporales, con la identificación y exploración del cuerpo frente al espejo; mediante un proceso de acción y participación de los públicos; con el objeto de confrontar lo visible con ese cuerpo interno que sale, se descompone e incomoda; haciendo evidente lo escatológico, como parte esencial de la vida. Teniendo en cuenta,  una critica a percepciones moralizantes en la sociedad,  con respecto a la  materia fecal.

 

EL ALMA COMO SOMBRA Y REFLEJO

 

“La ausencia  dura unos segundos, comienza y termina de improviso. Los sentidos permanecen despiertos, pero no reciben  las impresiones del exterior”(1). Al igual que la ausencia, la desaparición dura unos minutos o tal vez demasiado tiempo,  como sucede al mirarnos al espejo, donde se refleja el mundo visible, con el que vivimos cotidianamente, y en donde no se posee ningún tipo de  mascaras ni escudos, a los que estamos acostumbrados a recurrir, como método de protección y de defensa de los diferentes grupos morales que conforman a la sociedad.

Es por esta razón que al ver nuestro cuerpo en posición fecal dentro de un baño (retrete), reflejado frente a un espejo, nos produce un choque instantáneo con nuestro intimo; Mí intimo juega, pelea y explora  con ese otro intimo que soy yo, por lo que me hago consiente de mi cuerpo, de mi ser  y hay un encuentro conmigo mismo. Pero ese encuentro es solamente un   reflejo de mi imagen, lo cual no es una realidad, “es una identificación imaginaria que da lugar a una transformación efecto del asumir una imagen, donde interviene el espacio como condición, y es lo que me permite establecer una relación entre organismo y realidad”. (2)

 Según Antonio Sustaita, en el libro “Fantasma inverso: el cuerpo desaparecido” nos habla acerca del fantasma, donde dice  que  no es un cuerpo el que aparece, sino una imagen descorporalizada, el cuerpo se halla en otro sitio, sincrónicamente no hay cuerpo, solo imagen. Hay una relación con lo que dice Antonio, puesto que  esa imagen que vemos de nosotros en el espejo, se asemeja a un fantasma.

 Al igual que el espejo, el baño (retrete) se convierte en un objeto de despojo y de limpieza, en donde expulsamos ese cuerpo interno que expela la inmundicia de nuestro cuerpo físico, y ese cuerpo que ya no somos; en donde se confronta lo visible con el detritus; siendo éste,  el residuo  de descomposición del cuerpo.

Es difícil para el ser humano dialogar sobre estos temas (escatológico), y mucho mas en una sociedad,  donde la putrefacción u otros componentes esenciales para la vida no son fáciles de abordar,  y recurrimos a ocultarlos por temor de incomodar al otro; tanto así, que el hombre durante toda su evolución ha buscado la forma de encubrir sus heces fecales, y por lo tanto la intimidad; molestándonos, el sentirnos observados por el otro, y por nosotros mismos.

En esta época contemporánea,   el hombre se encuentra  arraigado a los pensamientos y prejuicios antiguos, sin darse cuenta que su  mundo esta consumido por la “mierda” y que vivimos entre ella.

La mierda nos identifica (cuerpo interno), al igual que la imagen proyectada en el espejo (cuerpo externo);  “El espejo encierra en sí, todos los secretos y misterios que la historia humana ha necesitado guardar en él”; estos son cuerpos  que contienen la esencia del ser y que por lo tanto nos equipara del otro.

El baño es el sito de liberación del ser humano, tanto así  que recurre a la escritura como medio de despojo, de aquellas ataduras que a diario nos perturban.

“La escritura en los baños públicos es un proceso imposible de recuperar. No conocemos el autor ni sus motivaciones, tampoco el transcurso en que fue ejecutado, ni siquiera su finalidad; sólo podemos acceder a su huella. Es por esto que podemos decir que esta escritura nace “entre un abrir y cerrar de puertas.”  Lo que convoca es la “respuesta” del sujeto a un arrebato natural, que lo obliga a encontrarse solitario en un espacio público y cerrar, ante la necesidad de intimidad, aquel paso delimitante entre lo social y lo personal. Es así  como el sujeto toma conciencia de que el lugar le será propio en cuanto dure su “respuesta”, por lo cual aparece la apremiante amenaza de que será ajeno en cuanto se termine. Aquello que fue tan cercano a uno se entregará con igual soltura a los próximos que vendrán, y no habrá estampa alguna que recuerde aquella experiencia. Ni siquiera será capaz el propio calor de entibiar lo suficiente la frialdad de la cerámica como para que el próximo tenga noción de que se estuvo allí. Es frente a esta infidelidad que el hombre se ve ante la necesidad de dejar rastro, de perpetuar de alguna manera el ingrato “préstamo de intimidad” que no repara en la propia entrega, y así insurrecto escribe, tatuando con desobediencia las piele s prohibidas de los baños públicos.  El calor se va pero la letra queda”(4)

 

BIBLIOGRAFÍA:

(1)  Virilio, Paúl, Estética de la desaparición

(2)  Estadio del espejo.

(3)   Simbología de los espejos

http://yo-y-el-arte.blogspot.com/2007/01/simbologa-de-los-espejos-1.html

(4) memoria urbana

http://teoriadelaimagenurbana.wordpress.com/category/wc-writing-comments/

 

 

 

 

 

APROPIACIONISMO(ÉTICA)


El talento es limitado, es finito aunque no podamos cuantificarlo con precisión y, cuanto más dividido se halla en una época dada, más se corre el riesgo de que a cada individuo le corresponda recibir menos. Si eso fuese cierto en lo que aquí nos compete, acaso serviría para explicar las coincidencias que se aprecian entre tantos creadores artísticos en el momento actual. Pero, ¿eso nos daría derecho a hablar de apropiacionismo de uno respecto de otros, o tan sólo de coincidencia temática por estrictas razones de contemporaneidad?.

Apropiacionismo sería el empleo consciente, por parte de un artista dado, de elementos pertenecientes a otras obras artísticas, bien de su misma época o bien de épocas precedentes, para desarrollar parcial o completamente una obra que firma como propia. Pero la complejidad del término "cultura" nos llevaría a considerar como determinantes de los límites de la misma a elementos que no necesariamente tienen que ser obras de arte o fragmentos de las mismas, sino materiales que, dentro de esa cultura, tienen el rango de iconos o de símbolos. El apropiacionismo, pues, se practica también a nivel de lo sonoro al tomar prestado, por ejemplo, un fragmento de himno nacional o el vocear de un vendedor de lotería.

Apropiación, plagio, robo:

En el telón de fondo del fenómeno del apropiacionismo se encuentran, por qué no decirlo, aspectos éticos tanto como sociológicos, económicos y culturales. Los profetas de un nuevo orden creativo y social que emerge de los medios electrónicos vienen repetidamente hablando desde hace años de la "muerte del autor". Por otro lado, se fomenta la creación de obras interactivas en algunos de esos medios, pero sobre todo en la "red de redes”: Internet. Junto a ello, nunca ha sido más evidente que ahora el mayor o menor plagio que los  creativos metidos en el negocio de la publicidad llevan impunemente a cabo con ideas artísticas  o soluciones  que provienen de los terrenos más experimentales, al tiempo que, incluso desde las instancias de lo público, se pretende reducir a la indigencia toda iniciativa experimental ("hay un tiempo para la búsqueda y otro para el abandono", como hace poco me recordaba mi buen amigo Pinotto Fava) Es evidente el cinismo que preside tanta operación de "préstamo forzoso".

Pero no es lo más beneficioso para muchos de esos artistas la corriente pseudo-colectivizadora de algún apropiacionismo de fin de siglo, que tanto tiene que ver en ocasiones con el puro y simple robo, esté o no perseguido por la ley

 

Las razones del apropiacionismo:

Cuál es la necesidad que mueve a los creadores a apropiarse de  obras que les son ajenos? Por otro lado, es sincera -no oportunista- la necesidad del ejercicio de un apropiacionismo por parte de un buen número de artistas. En esos casos, tal actitud forma parte de su visión del mundo, de la necesidad de incluir el mundo en su obra para ponerlo en cuestión, para componer tomándolo como referencia o para construir a partir de sus elementos formantes o bien de sus residuos. Es el caso del "collagismo" como procedimiento de yuxtaposición.

Encontramos que todo ello obedece a factores de legitimación de la propia obra que, no siendo originales de nuestro tiempo. Uno de esos factores, si no el fundamental, se vincula a lo que podría enunciarse como "el fin de la era ilustrada", que en mi opinión es la verdadera cara filosófica y sociológica -con derivaciones en la economía, la ética y la política- de eso que se ha venido denominando "post-modernidad". Ese fin del proyecto moderno, ese proclamado fin de la Historia, arroja a los artistas a una recuperación de la memoria, tanto o más intensa cuanto se persigue desde un plano subjetivo, ajeno a las exigencias del historiador, si bien -a falta de la objetividad que a éste se le supone- el artista busca con esa práctica el eco de una cierta "intersubjetividad".

Pero lo anterior nos lleva también a considerar, junto a la fascinación que en nuestro tiempo ejerce la noción de interactividad y, en general, todos los aspectos que propenden a una toma de decisiones compartida, descentralizada y, en lo posible, horizontal, que otro de los valores en los cuales se deja sentir el fin de la era ilustrada es el relativo a la noción de autoridad, al desprestigio de la autoridad moral que ha caído con estrépito como lo hicieran el muro de Berlín -trágico decorado donde los haya, por cierto- o las estatuas de tantos hombres y dictadores. Es la fractura del discurso único en múltiples direcciones lo que lleva, muy posiblemente, al ejercicio sistemático de esa anhelada autodeterminación -que a la postre se revela en tantas ocasiones como una nueva falacia pro-consumista del sistema-, en base a cuyas premisas la diversificación y la ósmosis se producen como prácticas absolutamente desinhibidas. Bajo ese supuesto, pues -el del apropiacionismo como fenómeno de ósmosis artística- el arte de nuestro fin de siglo, nos muestra algunas de sus mejores realizaciones pero también unas cuantas de sus más notorias carencias.

Como el crítico y editor francés Michel Giroux me comentaba hace poco, "una vez desaparecida la formidable energía que hizo nacer los magníficos edificios de las vanguardias artísticas hoy sólo nos quedan ventanas". Eso sí, con trémulas luces tras ellas, que pueden servirnos para constatar que no estamos solos en este mundo desencantado y ajeno. Apropiarse de algo también es, y lo digo sin ironía aunque sí con un cierto cinismo no exento de canibalismo, una forma de compartir.

La apropiación Posmoderna aporta al ámbito de nuestra crítica un pormenorizado estudio de ese paso de la obra al marco, de la pretensión de un arte antítesis de las ideologías a un arte cuyo objetivo principal es la crítica de los modos de institucionalización y recepción de la obra artística, así como de los procesos de neutralización de su valor crítico-social, el destino de ésta en su inmersión en los procesos de comercialización y en los contextos que ella implica, la galería, la casa del coleccionista o el museo. Un libro, pues, acerca de los intentos, propios de algunas de las más comprometidas propuestas artísticas de nuestro tiempo, de integrar, a la manera duchampiana, y dentro de la concepción de la obra, las formas finales de su distribución, las condiciones de "a culturalización" y los modos de lectura que están contenidas dentro de las prácticas de institucionalización de las obras de arte.

                                                                                                                   JOSÉ IGES.

Personalmente el apropiacionismo es un término que enmarca la toma de una copia de una obra de un artista, donde se le efectúan cambios, y se toma como propia.

VICK MUNIZ

 Artista contemporáneo;  En esta época se tenía al hombre actual como centro del universo. Nació en Sao Paolo Brasil, en 1961, residente en Nueva York. Su trabajo artístico, es un ensayo para el mecanismo de representación fotográfica,  y la contradicción entre las tensiones de la realidad y la apariencia, sus obras son, sin duda alguna maravillosas e increíbles, por la técnica que utiliza con algunos objetos reciclables y la manipulación minuciosa, cuidadosa que realiza para finalizarlos, y dar un aporte al mundo confuso y atacado por el consumismo. “Convencido de que la representatividad de los objetos es más interesante que los objetos mismos, la fotografía es para el artista el instrumento que fija la imagen de un pensamiento”.  Este artista tiene mucho que ver con el tema del apropiacionismo, porque  en su proceso técnico, selecciona iconos representativos de la historia de las imágenes,  un ejemplo evidente, es cuando toma fotografías de cuadros de otros artistas como Leonardo, Delacroix, Warhol, los retratos de Marylin Monroe, Jaqueline Kennedy, Liz Taylor o Jackson Pollock,   y las reconstruye en dibujos, pinturas y esculturas efímeras, es decir, que no permanecen por mucho tiempo, debido a los materiales con los que la construye, aunque estas pueden tardar horas o días, todo depende del material; después de finalizarlas, realiza el registro fotográfico, y las destruye; por que al fin su obra esta latente en la fotografía que es lo que al artista le interesa y el resto son sobras inútiles. Lo interesante es que su intervención es realizada a partir de materiales de uso corriente y poco común como: hilos de lana o  alambre con los que ha realizado dibujos e imágenes de agujero muy bien elaboradas, caramelo, desechos de basura, polvo,  azúcar  e inclusive chocolate para dibujar los objetos de sus fotografías convencionales. No desaprovecha ningún desecho reciclable, porque utiliza el polvo y basura pequeña que recoge en lugares específicos, como las salas de un museo, curry, ají pimiento, espaguetis, mantequilla de maní y salsa de tomate para elaborar las imágenes sobre las cuales trabaja. Esos materiales dan título a sus distintas series como:”Niños de azúcar,  Imágenes del suelo o Imanes de chocolateLa temática que maneja, son los retratos, y las escenas de la vida cotidiana, al igual que imágenes reconocibles en la historia del arte para reinterpretarlas. Pero estas no pasan inadvertidas de la visión crítica del artista. 

Su trabajo no es tan fácil como se cree, podríamos pensar que todo este revuelco son recetas culinarias pero, en realidad es su obra; al trabajar con el chocolate, debe investigar varias marcas de este producto para escoger la indicada, que le  permita trabajar durante un tiempo sin que esta se seque y pierda  su brillo.

 

 

Vik Muniz Monna Lisa



Una de las imágenes importantes del renacimiento como  la Monna lisa          de Leonardo Da Vinci  y reconocible de la historia del arte o de la vida popular es reinterpretada por Muniz, tal vez en este momento de la época no sea tan ético apropiarse de las obras de otros artistas, porque de igual forma estas les pertenece y fueron creadas por su propia iniciativa; si la apropiación existe es porque estamos en una época donde el mundo esta fuera de control, y las reglas que rigen a la sociedad dependen de la captación de lo moral; pero si los códigos éticos fueron impuestos como un habito que debía cumplirse; el nuevo código ético debería ser elaborado no como propósito y compromiso de una línea de conducta, sino con el fin, menos noble, de obtener beneficios.   

A pesar de esta posibilidad de mala elección por parte de la libre voluntad del hombre, todos también parecen estar de acuerdo en que la conciencia del individuo -que constituye su más inviolable intimidad- es la norma próxima para formular lo que el hombre debe hacer o no hacer, o para valorar una acción ya realizada. Pero este acto de la conciencia no puede ser ni un sentimiento, ni una pura decisión inmotivada; el acto de la conciencia es un juicio práctico que, al aplicar la norma remota a una situación concreta, produce el imperativo moral, es decir, la obligación de hacer lo que el sujeto, aquí y ahora, conoce como un bien, y de no hacer lo que sabe es un mal.”

                                                                                                           Aristóteles

 

Hay que entender que la fotografía es mucho más eficaz para cuestionar territorios como la autoría, la unicidad y la subjetividad.Lo que llama la atención de estas formas de arte es la recurrencia a la distorsión de las imágenes de los medios y, naturalmente, a una sorpresa de descontextualizaciones que es, por otro lado, muy mediática. Robar iconos era algo que ya había hecho Rauschenberg y que retoman los que han sido bautizados como apropiacionistas, un guiño historicista para los que posean la noción de la historia, un guiño más a la crítica que al público”.

Quizás Muniz no esta yendo en contra de las normas, porque no hay ninguna impuesta, todos los seres humanos de alguna forma nos apropiamos de lo que no nos pertenece, es como un recurso del que la sociedad se alimenta, por la razón de que estamos en el inmediatismo de tomar lo ajeno y vivir de las conservas que nos dejan otros individuos.

Además la obra de “la Monna Lisa es una de esas obras de arte que cada generación debe volver a interpretar”.

                                                                                                   Kenneth Clark.

 

“las obras de arte son provocaciones. Nosotros no las explicamos, si no que polemizamos con ellas. Las interpretamos de acuerdo con nuestros propios fines y aspiraciones, trasladamos a ellas un sentido cuyo origen se encuentra en nuestras propias formas de vida hábitos mentales; en una palabra, de todo arte con el que nos hallamos en auténtica relación, hacemos un arte moderno”.   

                                                                                                    Arnold Hauser .

OTRAS OBRAS: Chocolate


Muniz:Narciso:

Dedusamarinara:







APROPIACIONISMO(ÉTICA)


El talento es limitado, es finito aunque no podamos cuantificarlo con precisión y, cuanto más dividido se halla en una época dada, más se corre el riesgo de que a cada individuo le corresponda recibir menos. Si eso fuese cierto en lo que aquí nos compete, acaso serviría para explicar las coincidencias que se aprecian entre tantos creadores artísticos en el momento actual. Pero, ¿eso nos daría derecho a hablar de apropiacionismo de uno respecto de otros, o tan sólo de coincidencia temática por estrictas razones de contemporaneidad?.

Apropiacionismo sería el empleo consciente, por parte de un artista dado, de elementos pertenecientes a otras obras artísticas, bien de su misma época o bien de épocas precedentes, para desarrollar parcial o completamente una obra que firma como propia. Pero la complejidad del término "cultura" nos llevaría a considerar como determinantes de los límites de la misma a elementos que no necesariamente tienen que ser obras de arte o fragmentos de las mismas, sino materiales que, dentro de esa cultura, tienen el rango de iconos o de símbolos. El apropiacionismo, pues, se practica también a nivel de lo sonoro al tomar prestado, por ejemplo, un fragmento de himno nacional o el vocear de un vendedor de lotería.

 

Apropiación, plagio, robo:

En el telón de fondo del fenómeno del apropiacionismo se encuentran, por qué no decirlo, aspectos éticos tanto como sociológicos, económicos y culturales. Los profetas de un nuevo orden creativo y social que emerge de los medios electrónicos vienen repetidamente hablando desde hace años de la "muerte del autor". Por otro lado, se fomenta la creación de obras interactivas en algunos de esos medios, pero sobre todo en la "red de redes”: Internet. Junto a ello, nunca ha sido más evidente que ahora el mayor o menor plagio que los  creativos metidos en el negocio de la publicidad llevan impunemente a cabo con ideas artísticas  o soluciones  que provienen de los terrenos más experimentales, al tiempo que, incluso desde las instancias de lo público, se pretende reducir a la indigencia toda iniciativa experimental ("hay un tiempo para la búsqueda y otro para el abandono", como hace poco me recordaba mi buen amigo Pinotto Fava) Es evidente el cinismo que preside tanta operación de "préstamo forzoso".

Pero no es lo más beneficioso para muchos de esos artistas la corriente pseudo-colectivizadora de algún apropiacionismo de fin de siglo, que tanto tiene que ver en ocasiones con el puro y simple robo, esté o no perseguido por la ley

 

Las razones del apropiacionismo:

Cuál es la necesidad que mueve a los creadores a apropiarse de  obras que les son ajenos? Por otro lado, es sincera -no oportunista- la necesidad del ejercicio de un apropiacionismo por parte de un buen número de artistas. En esos casos, tal actitud forma parte de su visión del mundo, de la necesidad de incluir el mundo en su obra para ponerlo en cuestión, para componer tomándolo como referencia o para construir a partir de sus elementos formantes o bien de sus residuos. Es el caso del "collagismo" como procedimiento de yuxtaposición.

Encontramos que todo ello obedece a factores de legitimación de la propia obra que, no siendo originales de nuestro tiempo. Uno de esos factores, si no el fundamental, se vincula a lo que podría enunciarse como "el fin de la era ilustrada", que en mi opinión es la verdadera cara filosófica y sociológica -con derivaciones en la economía, la ética y la política- de eso que se ha venido denominando "post-modernidad". Ese fin del proyecto moderno, ese proclamado fin de la Historia, arroja a los artistas a una recuperación de la memoria, tanto o más intensa cuanto se persigue desde un plano subjetivo, ajeno a las exigencias del historiador, si bien -a falta de la objetividad que a éste se le supone- el artista busca con esa práctica el eco de una cierta "intersubjetividad".

Pero lo anterior nos lleva también a considerar, junto a la fascinación que en nuestro tiempo ejerce la noción de interactividad y, en general, todos los aspectos que propenden a una toma de decisiones compartida, descentralizada y, en lo posible, horizontal, que otro de los valores en los cuales se deja sentir el fin de la era ilustrada es el relativo a la noción de autoridad, al desprestigio de la autoridad moral que ha caído con estrépito como lo hicieran el muro de Berlín -trágico decorado donde los haya, por cierto- o las estatuas de tantos hombres y dictadores. Es la fractura del discurso único en múltiples direcciones lo que lleva, muy posiblemente, al ejercicio sistemático de esa anhelada autodeterminación -que a la postre se revela en tantas ocasiones como una nueva falacia pro-consumista del sistema-, en base a cuyas premisas la diversificación y la ósmosis se producen como prácticas absolutamente desinhibidas. Bajo ese supuesto, pues -el del apropiacionismo como fenómeno de ósmosis artística- el arte de nuestro fin de siglo, nos muestra algunas de sus mejores realizaciones pero también unas cuantas de sus más notorias carencias.

Como el crítico y editor francés Michel Giroux me comentaba hace poco, "una vez desaparecida la formidable energía que hizo nacer los magníficos edificios de las vanguardias artísticas hoy sólo nos quedan ventanas". Eso sí, con trémulas luces tras ellas, que pueden servirnos para constatar que no estamos solos en este mundo desencantado y ajeno. Apropiarse de algo también es, y  lo digo sin ironía aunque sí con un cierto cinismo no exento de canibalismo, una forma de compartir.


La apropiación Posmoderna aporta al ámbito de nuestra crítica un pormenorizado estudio de ese paso de la obra al marco, de la pretensión de un arte antítesis de las ideologías a un arte cuyo objetivo principal es la crítica de los modos de institucionalización y recepción de la obra artística, así como de los procesos de neutralización de su valor crítico-social, el destino de ésta en su inmersión en los procesos de comercialización y en los contextos que ella implica, la galería, la casa del coleccionista o el museo. Un libro, pues, acerca de los intentos, propios de algunas de las más comprometidas propuestas artísticas de nuestro tiempo, de integrar, a la manera duchampiana, y dentro de la concepción de la obra, las formas finales de su distribución, las condiciones de "a culturalización" y los modos de lectura que están contenidas dentro de las prácticas de institucionalización de las obras de arte.

 

JOSÉ IGES.

Personalmente el apropiacionismo es un término que enmarca la toma de una copia de una obra de un artista, donde se le efectúan cambios, y se toma como propia.

               

VICK MUNIZ

 Artista contemporáneo;  En esta época se tenía al hombre actual como centro del universo. Nació en Sao Paolo Brasil, en 1961, residente en Nueva York. Su trabajo artístico, es un ensayo para el mecanismo de representación fotográfica,  y la contradicción entre las tensiones de la realidad y la apariencia, sus obras son, sin duda alguna maravillosas e increíbles, por la técnica que utiliza con algunos objetos reciclables y la manipulación minuciosa, cuidadosa que realiza para finalizarlos, y dar un aporte al mundo confuso y atacado por el consumismo. “Convencido de que la representatividad de los objetos es más interesante que los objetos mismos, la fotografía es para el artista el instrumento que fija la imagen de un pensamiento”.  Este artista tiene mucho que ver con el tema del apropiacionismo, porque  en su proceso técnico, selecciona iconos representativos de la historia de las imágenes,  un ejemplo evidente, es cuando toma fotografías de cuadros de otros artistas como Leonardo, Delacroix, Warhol, los retratos de Marylin Monroe, Jaqueline Kennedy, Liz Taylor o Jackson Pollock,   y las reconstruye en dibujos, pinturas y esculturas efímeras, es decir, que no permanecen por mucho tiempo, debido a los materiales con los que la construye, aunque estas pueden tardar horas o días, todo depende del material; después de finalizarlas, realiza el registro fotográfico, y las destruye; por que al fin su obra esta latente en la fotografía que es lo que al artista le interesa y el resto son sobras inútiles. Lo interesante es que su intervención es realizada a partir de materiales de uso corriente y poco común como: hilos de lana o  alambre con los que ha realizado dibujos e imágenes de agujero muy bien elaboradas, caramelo, desechos de basura, polvo,  azúcar  e inclusive chocolate para dibujar los objetos de sus fotografías convencionales. No desaprovecha ningún desecho reciclable, porque utiliza el polvo y basura pequeña que recoge en lugares específicos, como las salas de un museo, curry, ají pimiento, espaguetis, mantequilla de maní y salsa de tomate para elaborar las imágenes sobre las cuales trabaja. Esos materiales dan título a sus distintas series como:”Niños de azúcar,  Imágenes del suelo o Imanes de chocolateLa temática que maneja, son los retratos, y las escenas de la vida cotidiana, al igual que imágenes reconocibles en la historia del arte para reinterpretarlas. Pero estas no pasan inadvertidas de la visión crítica del artista. 

Su trabajo no es tan fácil como se cree, podríamos pensar que todo este revuelco son recetas culinarias pero, en realidad es su obra; al trabajar con el chocolate, debe investigar varias marcas de este producto para escoger la indicada, que le  permita trabajar durante un tiempo sin que esta se seque y pierda  su brillo. 

lo digo sin ironía aunque sí con un cierto cinismo no exento de canibalismo, una forma de compartir.

La apropiación Posmoderna aporta al ámbito de nuestra crítica un pormenorizado estudio de ese paso de la obra al marco, de la pretensión de un arte antítesis de las ideologías a un arte cuyo objetivo principal es la crítica de los modos de institucionalización y recepción de la obra artística, así como de los procesos de neutralización de su valor crítico-social, el destino de ésta en su inmersión en los procesos de comercialización y en los contextos que ella implica, la galería, la casa del coleccionista o el museo. Un libro, pues, acerca de los intentos, propios de algunas de las más comprometidas propuestas artísticas de nuestro tiempo, de integrar, a la manera duchampiana, y dentro de la concepción de la obra, las formas finales de su distribución, las condiciones de "a culturalización" y los modos de lectura que están contenidas dentro de las prácticas de institucionalización de las obras de arte.

 

JOSÉ IGES.

Personalmente el apropiacionismo es un término que enmarca la toma de una copia de una obra de un artista, donde se le efectúan cambios, y se toma como propia.

VICK MUNIZ

 Artista contemporáneo;  En esta época se tenía al hombre actual como centro del universo. Nació en Sao Paolo Brasil, en 1961, residente en Nueva York. Su trabajo artístico, es un ensayo para el mecanismo de representación fotográfica,  y la contradicción entre las tensiones de la realidad y la apariencia, sus obras son, sin duda alguna maravillosas e increíbles, por la técnica que utiliza con algunos objetos reciclables y la manipulación minuciosa, cuidadosa que realiza para finalizarlos, y dar un aporte al mundo confuso y atacado por el consumismo. “Convencido de que la representatividad de los objetos es más interesante que los objetos mismos, la fotografía es para el artista el instrumento que fija la imagen de un pensamiento”.  Este artista tiene mucho que ver con el tema del apropiacionismo, porque  en su proceso técnico, selecciona iconos representativos de la historia de las imágenes,  un ejemplo evidente, es cuando toma fotografías de cuadros de otros artistas como Leonardo, Delacroix, Warhol, los retratos de Marylin Monroe, Jaqueline Kennedy, Liz Taylor o Jackson Pollock,   y las reconstruye en dibujos, pinturas y esculturas efímeras, es decir, que no permanecen por mucho tiempo, debido a los materiales con los que la construye, aunque estas pueden tardar horas o días, todo depende del material; después de finalizarlas, realiza el registro fotográfico, y las destruye; por que al fin su obra esta latente en la fotografía que es lo que al artista le interesa y el resto son sobras inútiles. Lo interesante es que su intervención es realizada a partir de materiales de uso corriente y poco común como: hilos de lana o  alambre con los que ha realizado dibujos e imágenes de agujero muy bien elaboradas, caramelo, desechos de basura, polvo,  azúcar  e inclusive chocolate para dibujar los objetos de sus fotografías convencionales. No desaprovecha ningún desecho reciclable, porque utiliza el polvo y basura pequeña que recoge en lugares específicos, como las salas de un museo, curry, ají pimiento, espaguetis, mantequilla de maní y salsa de tomate para elaborar las imágenes sobre las cuales trabaja. Esos materiales dan título a sus distintas series como:”Niños de azúcar,  Imágenes del suelo o Imanes de chocolateLa temática que maneja, son los retratos, y las escenas de la vida cotidiana, al igual que imágenes reconocibles en la historia del arte para reinterpretarlas. Pero estas no pasan inadvertidas de la visión crítica del artista. 

Su trabajo no es tan fácil como se cree, podríamos pensar que todo este revuelco son recetas culinarias pero, en realidad es su obra; al trabajar con el chocolate, debe investigar varias marcas de este producto para escoger la indicada, que le  permita trabajar durante un tiempo sin que esta se seque y pierda  su brillo. 


Vick Muniz Monna Lisa

Una de las imágenes importantes del renacimiento como  la Monna lisa de Leonardo Da Vinci  y reconocible de la historia del arte o de la vida popular es reinterpretada por Muniz, tal vez en este momento de la época no sea tan ético apropiarse de las obras de otros artistas, porque de igual forma estas les pertenece y fueron creadas por su propia iniciativa; si la apropiación existe es porque estamos en una época donde el mundo esta fuera de control, y las reglas que rigen a la sociedad dependen de la captación de lo moral; pero si los códigos éticos fueron impuestos como un habito que debía cumplirse; el nuevo código ético debería ser elaborado no como propósito y compromiso de una línea de conducta, sino con el fin, menos noble, de obtener beneficios.   

A pesar de esta posibilidad de mala elección por parte de la libre voluntad del hombre, todos también parecen estar de acuerdo en que la conciencia del individuo -que constituye su más inviolable intimidad- es la norma próxima para formular lo que el hombre debe hacer o no hacer, o para valorar una acción ya realizada. Pero este acto de la conciencia no puede ser ni un sentimiento, ni una pura decisión inmotivada; el acto de la conciencia es un juicio práctico que, al aplicar la norma remota a una situación concreta, produce el imperativo moral, es decir, la obligación de hacer lo que el sujeto, aquí y ahora, conoce como un bien, y de no hacer lo que sabe es un mal.”

                                                                                                           Aristóteles

 

Hay que entender que la fotografía es mucho más eficaz para cuestionar territorios como la autoría, la unicidad y la subjetividad.Lo que llama la atención de estas formas de arte es la recurrencia a la distorsión de las imágenes de los medios y, naturalmente, a una sorpresa de descontextualizaciones que es, por otro lado, muy mediática. Robar iconos era algo que ya había hecho Rauschenberg y que retoman los que han sido bautizados como apropiacionistas, un guiño historicista para los que posean la noción de la historia, un guiño más a la crítica que al público”.

Quizás Muniz no esta yendo en contra de las normas, porque no hay ninguna impuesta, todos los seres humanos de alguna forma nos apropiamos de lo que no nos pertenece, es como un recurso del que la sociedad se alimenta, por la razón de que estamos en el inmediatismo de tomar lo ajeno y vivir de las conservas que nos dejan otros individuos.

Además la obra de “la Monna Lisa es una de esas obras de arte que cada generación debe volver a interpretar”.

                                                                                                   Kenneth Clark.

 

“las obras de arte son provocaciones. Nosotros no las explicamos, si no que polemizamos con ellas. Las interpretamos de acuerdo con nuestros propios fines y aspiraciones, trasladamos a ellas un sentido cuyo origen se encuentra en nuestras propias formas de vida hábitos mentales; en una palabra, de todo arte con el que nos hallamos en auténtica relación, hacemos un arte moderno”.   

                                                                                                    Arnold Hauser .















APROPIACIONISMO(ÉTICA)


El talento es limitado, es finito aunque no podamos cuantificarlo con precisión y, cuanto más dividido se halla en una época dada, más se corre el riesgo de que a cada individuo le corresponda recibir menos. Si eso fuese cierto en lo que aquí nos compete, acaso serviría para explicar las coincidencias que se aprecian entre tantos creadores artísticos en el momento actual. Pero, ¿eso nos daría derecho a hablar de apropiacionismo de uno respecto de otros, o tan sólo de coincidencia temática por estrictas razones de contemporaneidad?.

Apropiacionismo sería el empleo consciente, por parte de un artista dado, de elementos pertenecientes a otras obras artísticas, bien de su misma época o bien de épocas precedentes, para desarrollar parcial o completamente una obra que firma como propia. Pero la complejidad del término "cultura" nos llevaría a considerar como determinantes de los límites de la misma a elementos que no necesariamente tienen que ser obras de arte o fragmentos de las mismas, sino materiales que, dentro de esa cultura, tienen el rango de iconos o de símbolos. El apropiacionismo, pues, se practica también a nivel de lo sonoro al tomar prestado, por ejemplo, un fragmento de himno nacional o el vocear de un vendedor de lotería.

 

Apropiación, plagio, robo:

En el telón de fondo del fenómeno del apropiacionismo se encuentran, por qué no decirlo, aspectos éticos tanto como sociológicos, económicos y culturales. Los profetas de un nuevo orden creativo y social que emerge de los medios electrónicos vienen repetidamente hablando desde hace años de la "muerte del autor". Por otro lado, se fomenta la creación de obras interactivas en algunos de esos medios, pero sobre todo en la "red de redes”: Internet. Junto a ello, nunca ha sido más evidente que ahora el mayor o menor plagio que los  creativos metidos en el negocio de la publicidad llevan impunemente a cabo con ideas artísticas  o soluciones  que provienen de los terrenos más experimentales, al tiempo que, incluso desde las instancias de lo público, se pretende reducir a la indigencia toda iniciativa experimental ("hay un tiempo para la búsqueda y otro para el abandono", como hace poco me recordaba mi buen amigo Pinotto Fava) Es evidente el cinismo que preside tanta operación de "préstamo forzoso".

Pero no es lo más beneficioso para muchos de esos artistas la corriente pseudo-colectivizadora de algún apropiacionismo de fin de siglo, que tanto tiene que ver en ocasiones con el puro y simple robo, esté o no perseguido por la ley

 

Las razones del apropiacionismo:

Cuál es la necesidad que mueve a los creadores a apropiarse de  obras que les son ajenos? Por otro lado, es sincera -no oportunista- la necesidad del ejercicio de un apropiacionismo por parte de un buen número de artistas. En esos casos, tal actitud forma parte de su visión del mundo, de la necesidad de incluir el mundo en su obra para ponerlo en cuestión, para componer tomándolo como referencia o para construir a partir de sus elementos formantes o bien de sus residuos. Es el caso del "collagismo" como procedimiento de yuxtaposición.

Encontramos que todo ello obedece a factores de legitimación de la propia obra que, no siendo originales de nuestro tiempo. Uno de esos factores, si no el fundamental, se vincula a lo que podría enunciarse como "el fin de la era ilustrada", que en mi opinión es la verdadera cara filosófica y sociológica -con derivaciones en la economía, la ética y la política- de eso que se ha venido denominando "post-modernidad". Ese fin del proyecto moderno, ese proclamado fin de la Historia, arroja a los artistas a una recuperación de la memoria, tanto o más intensa cuanto se persigue desde un plano subjetivo, ajeno a las exigencias del historiador, si bien -a falta de la objetividad que a éste se le supone- el artista busca con esa práctica el eco de una cierta "intersubjetividad".

Pero lo anterior nos lleva también a considerar, junto a la fascinación que en nuestro tiempo ejerce la noción de interactividad y, en general, todos los aspectos que propenden a una toma de decisiones compartida, descentralizada y, en lo posible, horizontal, que otro de los valores en los cuales se deja sentir el fin de la era ilustrada es el relativo a la noción de autoridad, al desprestigio de la autoridad moral que ha caído con estrépito como lo hicieran el muro de Berlín -trágico decorado donde los haya, por cierto- o las estatuas de tantos hombres y dictadores. Es la fractura del discurso único en múltiples direcciones lo que lleva, muy posiblemente, al ejercicio sistemático de esa anhelada autodeterminación -que a la postre se revela en tantas ocasiones como una nueva falacia pro-consumista del sistema-, en base a cuyas premisas la diversificación y la ósmosis se producen como prácticas absolutamente desinhibidas. Bajo ese supuesto, pues -el del apropiacionismo como fenómeno de ósmosis artística- el arte de nuestro fin de siglo, nos muestra algunas de sus mejores realizaciones pero también unas cuantas de sus más notorias carencias.

Como el crítico y editor francés Michel Giroux me comentaba hace poco, "una vez desaparecida la formidable energía que hizo nacer los magníficos edificios de las vanguardias artísticas hoy sólo nos quedan ventanas". Eso sí, con trémulas luces tras ellas, que pueden servirnos para constatar que no estamos solos en este mundo desencantado y ajeno. Apropiarse de algo también es, y  lo digo sin ironía aunque sí con un cierto cinismo no exento de canibalismo, una forma de compartir.


La apropiación Posmoderna aporta al ámbito de nuestra crítica un pormenorizado estudio de ese paso de la obra al marco, de la pretensión de un arte antítesis de las ideologías a un arte cuyo objetivo principal es la crítica de los modos de institucionalización y recepción de la obra artística, así como de los procesos de neutralización de su valor crítico-social, el destino de ésta en su inmersión en los procesos de comercialización y en los contextos que ella implica, la galería, la casa del coleccionista o el museo. Un libro, pues, acerca de los intentos, propios de algunas de las más comprometidas propuestas artísticas de nuestro tiempo, de integrar, a la manera duchampiana, y dentro de la concepción de la obra, las formas finales de su distribución, las condiciones de "a culturalización" y los modos de lectura que están contenidas dentro de las prácticas de institucionalización de las obras de arte.

 

JOSÉ IGES.

Personalmente el apropiacionismo es un término que enmarca la toma de una copia de una obra de un artista, donde se le efectúan cambios, y se toma como propia.

               

VICK MUNIZ

 Artista contemporáneo;  En esta época se tenía al hombre actual como centro del universo. Nació en Sao Paolo Brasil, en 1961, residente en Nueva York. Su trabajo artístico, es un ensayo para el mecanismo de representación fotográfica,  y la contradicción entre las tensiones de la realidad y la apariencia, sus obras son, sin duda alguna maravillosas e increíbles, por la técnica que utiliza con algunos objetos reciclables y la manipulación minuciosa, cuidadosa que realiza para finalizarlos, y dar un aporte al mundo confuso y atacado por el consumismo. “Convencido de que la representatividad de los objetos es más interesante que los objetos mismos, la fotografía es para el artista el instrumento que fija la imagen de un pensamiento”.  Este artista tiene mucho que ver con el tema del apropiacionismo, porque  en su proceso técnico, selecciona iconos representativos de la historia de las imágenes,  un ejemplo evidente, es cuando toma fotografías de cuadros de otros artistas como Leonardo, Delacroix, Warhol, los retratos de Marylin Monroe, Jaqueline Kennedy, Liz Taylor o Jackson Pollock,   y las reconstruye en dibujos, pinturas y esculturas efímeras, es decir, que no permanecen por mucho tiempo, debido a los materiales con los que la construye, aunque estas pueden tardar horas o días, todo depende del material; después de finalizarlas, realiza el registro fotográfico, y las destruye; por que al fin su obra esta latente en la fotografía que es lo que al artista le interesa y el resto son sobras inútiles. Lo interesante es que su intervención es realizada a partir de materiales de uso corriente y poco común como: hilos de lana o  alambre con los que ha realizado dibujos e imágenes de agujero muy bien elaboradas, caramelo, desechos de basura, polvo,  azúcar  e inclusive chocolate para dibujar los objetos de sus fotografías convencionales. No desaprovecha ningún desecho reciclable, porque utiliza el polvo y basura pequeña que recoge en lugares específicos, como las salas de un museo, curry, ají pimiento, espaguetis, mantequilla de maní y salsa de tomate para elaborar las imágenes sobre las cuales trabaja. Esos materiales dan título a sus distintas series como:”Niños de azúcar,  Imágenes del suelo o Imanes de chocolateLa temática que maneja, son los retratos, y las escenas de la vida cotidiana, al igual que imágenes reconocibles en la historia del arte para reinterpretarlas. Pero estas no pasan inadvertidas de la visión crítica del artista. 

Su trabajo no es tan fácil como se cree, podríamos pensar que todo este revuelco son recetas culinarias pero, en realidad es su obra; al trabajar con el chocolate, debe investigar varias marcas de este producto para escoger la indicada, que le  permita trabajar durante un tiempo sin que esta se seque y pierda  su brillo. 

lo digo sin ironía aunque sí con un cierto cinismo no exento de canibalismo, una forma de compartir.

La apropiación Posmoderna aporta al ámbito de nuestra crítica un pormenorizado estudio de ese paso de la obra al marco, de la pretensión de un arte antítesis de las ideologías a un arte cuyo objetivo principal es la crítica de los modos de institucionalización y recepción de la obra artística, así como de los procesos de neutralización de su valor crítico-social, el destino de ésta en su inmersión en los procesos de comercialización y en los contextos que ella implica, la galería, la casa del coleccionista o el museo. Un libro, pues, acerca de los intentos, propios de algunas de las más comprometidas propuestas artísticas de nuestro tiempo, de integrar, a la manera duchampiana, y dentro de la concepción de la obra, las formas finales de su distribución, las condiciones de "a culturalización" y los modos de lectura que están contenidas dentro de las prácticas de institucionalización de las obras de arte.

 

JOSÉ IGES.

Personalmente el apropiacionismo es un término que enmarca la toma de una copia de una obra de un artista, donde se le efectúan cambios, y se toma como propia.

VICK MUNIZ

 Artista contemporáneo;  En esta época se tenía al hombre actual como centro del universo. Nació en Sao Paolo Brasil, en 1961, residente en Nueva York. Su trabajo artístico, es un ensayo para el mecanismo de representación fotográfica,  y la contradicción entre las tensiones de la realidad y la apariencia, sus obras son, sin duda alguna maravillosas e increíbles, por la técnica que utiliza con algunos objetos reciclables y la manipulación minuciosa, cuidadosa que realiza para finalizarlos, y dar un aporte al mundo confuso y atacado por el consumismo. “Convencido de que la representatividad de los objetos es más interesante que los objetos mismos, la fotografía es para el artista el instrumento que fija la imagen de un pensamiento”.  Este artista tiene mucho que ver con el tema del apropiacionismo, porque  en su proceso técnico, selecciona iconos representativos de la historia de las imágenes,  un ejemplo evidente, es cuando toma fotografías de cuadros de otros artistas como Leonardo, Delacroix, Warhol, los retratos de Marylin Monroe, Jaqueline Kennedy, Liz Taylor o Jackson Pollock,   y las reconstruye en dibujos, pinturas y esculturas efímeras, es decir, que no permanecen por mucho tiempo, debido a los materiales con los que la construye, aunque estas pueden tardar horas o días, todo depende del material; después de finalizarlas, realiza el registro fotográfico, y las destruye; por que al fin su obra esta latente en la fotografía que es lo que al artista le interesa y el resto son sobras inútiles. Lo interesante es que su intervención es realizada a partir de materiales de uso corriente y poco común como: hilos de lana o  alambre con los que ha realizado dibujos e imágenes de agujero muy bien elaboradas, caramelo, desechos de basura, polvo,  azúcar  e inclusive chocolate para dibujar los objetos de sus fotografías convencionales. No desaprovecha ningún desecho reciclable, porque utiliza el polvo y basura pequeña que recoge en lugares específicos, como las salas de un museo, curry, ají pimiento, espaguetis, mantequilla de maní y salsa de tomate para elaborar las imágenes sobre las cuales trabaja. Esos materiales dan título a sus distintas series como:”Niños de azúcar,  Imágenes del suelo o Imanes de chocolateLa temática que maneja, son los retratos, y las escenas de la vida cotidiana, al igual que imágenes reconocibles en la historia del arte para reinterpretarlas. Pero estas no pasan inadvertidas de la visión crítica del artista. 

Su trabajo no es tan fácil como se cree, podríamos pensar que todo este revuelco son recetas culinarias pero, en realidad es su obra; al trabajar con el chocolate, debe investigar varias marcas de este producto para escoger la indicada, que le  permita trabajar durante un tiempo sin que esta se seque y pierda  su brillo. 


Vick Muniz Monna Lisa

Una de las imágenes importantes del renacimiento como  la Monna lisa de Leonardo Da Vinci  y reconocible de la historia del arte o de la vida popular es reinterpretada por Muniz, tal vez en este momento de la época no sea tan ético apropiarse de las obras de otros artistas, porque de igual forma estas les pertenece y fueron creadas por su propia iniciativa; si la apropiación existe es porque estamos en una época donde el mundo esta fuera de control, y las reglas que rigen a la sociedad dependen de la captación de lo moral; pero si los códigos éticos fueron impuestos como un habito que debía cumplirse; el nuevo código ético debería ser elaborado no como propósito y compromiso de una línea de conducta, sino con el fin, menos noble, de obtener beneficios.   

A pesar de esta posibilidad de mala elección por parte de la libre voluntad del hombre, todos también parecen estar de acuerdo en que la conciencia del individuo -que constituye su más inviolable intimidad- es la norma próxima para formular lo que el hombre debe hacer o no hacer, o para valorar una acción ya realizada. Pero este acto de la conciencia no puede ser ni un sentimiento, ni una pura decisión inmotivada; el acto de la conciencia es un juicio práctico que, al aplicar la norma remota a una situación concreta, produce el imperativo moral, es decir, la obligación de hacer lo que el sujeto, aquí y ahora, conoce como un bien, y de no hacer lo que sabe es un mal.”

                                                                                                           Aristóteles

 

Hay que entender que la fotografía es mucho más eficaz para cuestionar territorios como la autoría, la unicidad y la subjetividad.Lo que llama la atención de estas formas de arte es la recurrencia a la distorsión de las imágenes de los medios y, naturalmente, a una sorpresa de descontextualizaciones que es, por otro lado, muy mediática. Robar iconos era algo que ya había hecho Rauschenberg y que retoman los que han sido bautizados como apropiacionistas, un guiño historicista para los que posean la noción de la historia, un guiño más a la crítica que al público”.

Quizás Muniz no esta yendo en contra de las normas, porque no hay ninguna impuesta, todos los seres humanos de alguna forma nos apropiamos de lo que no nos pertenece, es como un recurso del que la sociedad se alimenta, por la razón de que estamos en el inmediatismo de tomar lo ajeno y vivir de las conservas que nos dejan otros individuos.

Además la obra de “la Monna Lisa es una de esas obras de arte que cada generación debe volver a interpretar”.

                                                                                                   Kenneth Clark.

 

“las obras de arte son provocaciones. Nosotros no las explicamos, si no que polemizamos con ellas. Las interpretamos de acuerdo con nuestros propios fines y aspiraciones, trasladamos a ellas un sentido cuyo origen se encuentra en nuestras propias formas de vida hábitos mentales; en una palabra, de todo arte con el que nos hallamos en auténtica relación, hacemos un arte moderno”.   

                                                                                                    Arnold Hauser .















LO LEVE (Realizado por: Paola Andrea Ramírez Gallego)

La sencillez con que se perciben los primeros objetos que nos entretenían y nos arrullaban al momento de dormir hacían parte de las primeras etapas de la vida (la infancia), aquella época  de inocencia en la que la inquietud, dulzura, suavidad nos caracterizaba, aquel  pensamiento desorientado e intuitivo que no necesito de la razón  para tomar contacto con los objetos y ese  mundo nuevo y desconocido al que nos enfrentaríamos  en algún momento de nuestras vidas al ir creciendo.


Los juguetes que  capturaban  nuestra atención y nos elevaba al mundo de la imaginación,  aquel móvil    agradable suspendido en el techo de nuestro cuarto, admirado por el color, forma, la ternura, delicadeza y la ligereza de carga; son marcados por una levedad absoluta, esa suavidad inacabable que provocaba al tacto incipiente; la cohibición a la que estuvimos sometidos por nuestros padres, por miedo a  palpar cosas rígidas, o de textura desagradable, que nos lastimara la piel; un ejemplo de ello fueron las piedras, esto sucedía  porque estábamos acostumbrados a la suavidad de nuestra manta protectora y al entorno infantil en el que estuvimos. 

El móvil adquiere una levedad absoluta por ser objeto para bebes, es posible imaginarme ese mismo objeto en piedra, y este no sea equitativo debido a la carga de su peso; es fantasioso admitir que aquellas piedras  adquiera una levedad al estar colgado como cosa de entretenimiento para niños, y que al  pintarlo de tiernos colores pasteles como el rosa o el azul, se obtenga un atractivo, que además me transmite energias positivas, y al que se le sustrae su peso, (peso - levedad).

LA PIEDRA
  FERNANDO TREJOS 

“ Para el pensamiento arcaico las piedras son seres vivos, cargados de    años y experiencia, capaces de hablar a ciertos hombres de antiguos    secretos escuchados por ellas a través de los siglos y que sólo transmiten    a quienes abren los oídos más internos y permiten la penetración de sus    energías sutiles. En la enorme variedad de sus tamaños, formas,    cualidades, colores y grados de pureza, ellas son una sólida expresión de    la cosmogonía y de las jerarquías del universo, pudiendo servir al    hombre como soporte y vehículo simbólico de conocimiento, y también    —al igual que todos los símbolos sagrados— como despertador de la    conciencia y ordenador de la mente.

Los minerales constituyen un código simbólico y expresan    un lenguaje mágico y sagrado que la antigüedad conoció desde remotos    tiempos. Se cree que ellas atraen determinadas energías, ya que sirven    como altar y lugar de residencia de los dioses; son capaces de realizar    milagros y curaciones, pues tienen propiedades sobrenaturales,    mágico-teúrgicas y simbólicas; desde siempre fueron usadas como    amuletos y talismanes, y, en muchos casos, como oráculos a través de    los cuales algunos pueblos han forjado su destino.

 El hombre vive menos apegado a la    materia y por lo tanto más cerca de la naturaleza y del espíritu.”

Lo anterior da paso para indicar que no debemos sentir  temor de tocar aquel mineral inorgánico, que  se conserva de una forma perdurable y es sinónimo de canto,  que fue utilizado por nuestros antepasados del paleolítico que la utilizaron para la elaboración de sus herramientas, coches como los de la familia pica piedra, un programa que llamaba la atención de los niños; estas piedras son  considerados como seres vivos, quizás porque no han sido destruidas y son necesarias para la construcción de viviendas, estatuas, entre otros.

Este proyecto se puede desarrollar con los siguientes materiales: El móvil  estará construido inicialmente con naylón de 20cm de largo , suspendido del techo y amarrado a las 10 puntillas que estarán a una distancia de 6cm una de la otra ,10 piedras pequeñas con un peso de 1 libra pintadas de rosa y azul, cada una amarrada a este hilo grueso. Será exhibido como instalación en un pequeño espacio del  salón 214 de la Facultad de Bellas Artes y Humanidades, se adecuará  este espacio como cuarto de bebe, por la tanto tendrá pequeñas cenefas construidas de tela de perchado estampado de  8cm de grosor puestas alrededor de la pared, y una lámpara azul. 


  




SENTIDOS TRAUMADOS (Realizado por: Paola Andrea Ramírez, Yuliana Villa

El ser humano al llegar a su edad adulta pierde cierto encanto por las cosas sencillas; como jugar, tocar, explorar, oler, saborear detenidamente; un hecho contrario a lo que se hace cuando se es niño.

La infancia es aquella etapa de la vida donde los sentidos están activos a toda clase de objetos, donde la excesividad motora es característica en este periodo. Gran parte de nuestros recuerdos, se encuentran ligados a aquellas experiencias que dejaron ciertas marcas en nuestra vida y que de alguna manera se presentan de forma inoportuna, evocando un mundo de fantasía y espontaneidad donde no se tiene temor alguno al contacto del yo, con el entorno.

La naturalidad con que se perciben las primeras experiencias de la vida, están dotadas de inocencia e inquietud, donde el gusto cobra gran importancia en la relación sujeto y objeto; el tacto incipiente en los primeros años esta caracterizado por dulzura y suavidad, donde las manos son el cuerpo de comunicación mas próxima con las diversas formas, el olfato al igual que los otros sentidos juega un papel importante al construir recuerdos que tan solo son guiados por olores que de cierto modo nos atraen y nos trasladan a lugares y hechos antes vividos, son marcas indelebles que no se han borrado y que perduran a lo largo del tiempo; como olvidar las texturas y esa suavidad con las que éramos envueltos, si de cierta forma este era nuestro escudo protector en aquellas noches oscuras de raros sonidos, y de formas que se hacían extrañas al proyectarse su sombra; donde anhelábamos un poco de luz que nos diera la certeza de estar seguros. La visión le resto importancia a los demás sentidos; llegándose a transformar en una necesidad prioritaria en el ser humano actual, donde todo entra por los ojos, para luego dar paso al tacto para confiar, el olfato para comer, escuchar para razonar y palpar para sentir.

Los recuerdos marcados por la infancia son más fuertes que las experiencias actuales, ya que en esta etapa de la vida los sentidos están activos a cualquier vivencia o fase exploratoria, donde el juego y la relación con los demás sujetos son una apertura al desenvolvimiento de sentimientos y sensaciones abiertas, que marcan gran parte de la personalidad.

La madurez que va llegando con los años, muchas veces limita la espontaneidad y despreocupación que nos caracterizaba, ese anhelo de crecer y querer ser los “súper héroes” del mundo, las primeras derrotas que nos inducen a querer morir y visualizar la vida como un camino difícil, los sucesos que no volverán que pasan y dejan huella, ya nadie tomara decisiones por nosotros, llego la hora de decidir las reglas y conveniencias que regirán nuestra vida y que tal vez siendo las incorrectas son las más viables para fortalecernos como personas autónomas, creadoras de nuestro propio destino; las experiencias de la infancia son sutiles huellas del pasado que influyen en el presente, los rincones de nuestra memoria en gran parte recubiertos por la superficialidad y la desconfianza que los demás sujetos nos proyectan; somos seres retraídos que hemos perdido la importancia de tocar (abrazar), escuchar, dialogar e interactuar con las demás personas.

La imagen se ha vuelto recurrente y nos da de manera explicita e inmediata la respuesta a cualquier inquietud que se nos presenta, ya no es necesario la utilización de los demás sentidos, si ésta se encuentra presente, la vista dominó todo tipo de sentir en nuestra edad adulta contrario a lo que se hace cuando se es niño; solo si perdiéramos la visión entenderíamos la importancia de los otros sentidos.

"La madurez del hombre es haber vuelto a encontrar la seriedad con que jugaba cuando era niño". Nietzsche

El gusto es función de las papilas gustativas en la boca; su importancia depende de que permita seleccionar los alimentos y bebidas según los deseos de la persona y también según las necesidades nutritivas. El gusto actúa por contacto de

capaz de percibir un abanico amplio de sabores como respuesta a la combinación de varios estímulos, entre ellos textura, temperatura, olor y gusto.

www.monografias.com

El sentido del olfato, al igual que el sentido del gusto, es un sentido químico. Se denominan sentidos químicos porque detectan compuestos químicos en el ambiente, con la diferencia de que el sentido del olfato funciona a distancias mucho más largas que el sentido del gusto.

www.tsbul.edu

El sentido del tacto es aquel que permite a los organismos percibir cualidades de los objetos y medios como la presión, temperatura, aspereza o suavidad, dureza, etc.

www.wikipedia.com

El sentido del tacto se halla principalmente en la piel, órgano en el que se encuentran diferentes clases de receptores nerviosos que se encargan de transformar los distintos tipos de estímulos del exterior en información susceptible de ser interpretada por el cerebro.

www.wikipedia.com

DIEZ VARIACIONES SOBRE EL ARTE Y ÉTICA (Conferencia Lucas Ospina)

  

1.    masacre

Las palabras deben ser empleadas de una manera adecuada,  sin estropear su significado dependiendo del contexto en el que la menciona o el país, la mala interpretación de estas, pueden causar desastres innecesarios.

2.    Color local.

     En cuanto al tema del camello, opino que el ser humano no necesita               estar   identificado por un objeto o animal que “se puede ser árabe sin camellos”. Lo que indica que los artistas pueden ser lo que es sin recurrir a los extremos, pero a veces es necesario que un artista en sus obras plasme el hecho violento para que los espectadores se impactan de cierta manera y actúen de forma diferente.

3.    Color.

El color no es un su termino un partido político, del espectro y por lo tanto nada tiene que ver con la política, nada ha impuesto que los partidos, la economía, entre otras, se distingan por colores.

4.    Sobre los paramilitares no se me ocurre nada.

Existen dictaduras que desean dominar el mundo, pero lo que no han  podido afectar y esta excepto es el lenguaje es innato y por lo tanto este no se afecta como realmente desearía hacerlo los paracos.

5.    Artilugio

Un artista recurre a medios como estatuas con el fin de criticar el uso oportunista y violento que hacen otros artistas, pero su obra consiste en mostrarle a Colombia como se ve su mundo, realmente causa impacto estar contra puesto a la obra que refleja el mundo violento en el que se habita y es asa como el resto de los países lo observan, el mensaje era claro. Pero en el momento de dar precio a lo  que hacemos, no sabemos que cifra cabria en esto.

6.  Artilugio ll

La obra que es pintada por determinado artista, tiene un  precio, por lo tanto quien la adquiera al comprarla, no debe pensar que puede revenderla a un precio superior del que la compro, esto seria deshonestidad, porque recurre al apropiacionismo.

7. LICENCIA POÉTICA(1286 CARACTERES)

El ejercicio de la crítica para revivir ideas que fueron ocultas, pero el hecho es que para realizar una crítica, no debe haber un limite que obstaculice la forma de expresarse, por el contrario se terminaría criticando a quien lo ha impuesto.

8.LOS MAESTROS QUE IGNORABA

Al estudiante se le debe enseñar hacer crítico, colocar en juicio sus ideas y la de los demás, y no ser un ente que se maneja de un lado a otro ridiculizandose

9.SOBRE LO DÚCTIL

Muchas veces pensamos que si alguien quiere obtener un beneficio de lo que hacemos, tiene malas intensiones y quiere apropiarse de lo que nos pertenece, pero hay momentos en los que debemos ceder un poco si realmente queremos darnos cuenta de cuales son las intensiones de los demás, y si estas nos van a afectar o nos enriquecen.

10. HAMBRE

Hay personas que no deben admitir ser lo que realmente no desearon ser; la vida debe ser lo que queremos y no lo que nos toca. 









   









EL EXCESO FACIAL.


La belleza es un término indescriptible que puede o no mostrar la perfección, muchas veces infunde admiración, se presenta con diversos rostros y manifestaciones, causa confusión y en ocasiones se muestra como mero adorno, el tema se puede explicar desde sus tendencias que conceptualizan lo que podría llamarse belleza.

Ser bello es algo natural, y el exceso indica que se hace mal uso de lo artificial cuando el ser humano no es conforme con lo que exhibe en su rostro;  recurre a parámetros fuera de su alcance como lo es la inyectología de tratamientos para el estiramiento del rostro, fisuras, arrugas, manchas entre otros.

La belleza es una modalidad que responde a un deseo consecuente, aborda manifestaciones sensibles de un ideal. Lo lindo es tomado como sentido clásico donde el orden, unidad, luz, simpleza y armonía entran a jugar un papel importante, se nombra lo hermoso del alma, lo que brota desde la parte más intima, y como esa combinación se expone desde lo sagrado y lo sensual disolviéndose una en la otra.

Visto desde otra perspectiva, cómo lo estético con lo misterioso, hace un recorrido donde se menciona que somos citados por las cosas celestiales, porque lo divino vive en nosotros­, “lo experimentamos como nostalgia de la potencia original”. Es esta frase la que permite analizar lo eterno como un tesoro oculto que en ocasiones deseamos que sea conocido, nos dejamos llevar o manipular por lo que sentimos en el rincón más profundo de nuestro cuerpo, el alma, ese principio de la vida, del pensamiento y de la sensación, porque lo divino esta presente en cada cosa que realizamos o tocamos etc.

Cuando se ama el mundo y lo creado, volvemos al principio de donde sale toda esa apreciación, y es cuando recordamos esa parte consciente o inconsciente de nuestro cuerpo, el corazón, donde inicia y termina el ciclo de la vida del ser humano, del que depende vivir o morir, es allí donde proviene el desear o no la unión con el ser que nos creo. “Dios”.  Y es cuando pensamos que exceder en la transformación del rostro conduce a convertirnos en sociedad de consumo guiada por un ideal perfecto, cuando lo perfecto es imperfecto por naturaleza.

Artistas que trabajaron las fuerzas oscuras como nuevos símbolos, ya la  perfección no tiene importancia, y el conflicto hace presencia. Lo agraciado visto en las cosas vulgares y el mundo del placer. Son concepciones tan variables que el ser humano no toma en cuenta, hay objetos que siendo feos tienen una belleza, y como lo bello es bello; pues no se necesita espacio ni lugar para encontrar esa preciosidad, el hecho de buscarla hace que se nos prive de verla en el resto de la existencia no se debe indagar por lo que ya tiene presencia en las cosas cotidianas, en el propio deseo de gozar.

El exceso se encuentra excediendo los límites y traspasando las reglas.

El rostro ha trascendido de lo agradable a lo desagradable, siendo la  representación de una cultura de exceso que no se estanca bajo ningún límite de la transmutación y transformación absoluta, incluso con la rígida diferenciación entre buen gusto  y mal gusto, se inclina por cambiar el aspecto “ideal” de su cara, debido a las mal formaciones que causa la edad;  un punto más a favor de las mujeres que recurren a las inyecciones  y tratamientos forzosos y a veces convenientes para alterar el aspecto de sus rostros; consecuencia de la aparición de las llamadas “arrugas faciales”, un hecho aterrador para el ser humano que crea monstruos diferenciales de la sociedad. Es un hecho que persigue al mundo por infinidad de años, que pasa y llega con una ligereza que impresiona a la posmodernidad; es el punto que crea una sensación de pérdida de centralismo, que destruye la estabilidad que asegura las normas fijas y los límites de lo concebible.

Estamos en una sociedad de óptica atractiva, es decir, que el ojo se siente atraído por lo bello y rechaza lo feo, lo que excede al uso de la avanzada tecnología esteticista, la cirugía y hasta cambio total de su personalidad.

La búsqueda del exceso puesto en escena mediante la exploración de instalaciones, imágenes de vivencia y  de horror; fotografía como medio artístico, afición popular, la propia ciencia  y tecnología, medio informativo,  y la perforación masiva en el rostro. Lo anterior contribuye al mundo una serie de importancia, al crear y al disponer de esa creación para ser observada por la sociedad de consumo que tiene en su mando  la valoración estética.   


El trabajo realizado hace uso de la jeringa sobrepuesta al rostro arrugado,  y el alambre como objeto perforador y destructivo de la piel-carne para indicar como el ser humano recurre a procedimientos  constantes y de largo tiempo, que se transforman en esclavitud y sufrimiento, por el hecho de lograr el ideal perfecto.